



Esta tierna figura de Buda bebé, elaborada en yeso de 21 cm, transmite pureza, serenidad y alegría espiritual. Su gesto de oración refleja gratitud y conexión con lo divino, recordándonos la importancia de la fe, la paz interior y la humildad en el camino de la vida.
El Buda bebé simboliza el renacer espiritual, la inocencia del alma y la energía positiva que fluye en el presente. Colocarlo en tu hogar o altar atraerá calma, protección y una atmósfera de armonía, invitando a la meditación y al equilibrio emocional.