La Luna representa nuestro mundo emocional. Simboliza nuestro refugio, donde nos sentimos seguros y dónde nos resguardamos cuando todo parece derrumbarse o nos sentimos amenazados. Es también donde guardamos todas nuestras memorias, de ahí la relación con nuestro pasado. La Luna es nuestro inconsciente, que nos dice de qué manera activar nuestras defensas para sentirnos seguros, en casa. La luna no se muestra por completo, solo en los momentos de luna llena una de sus caras se devela. Ella solo muestra lo necesario.